Consejos útiles para comer carne en el embarazo de forma segura

Como ocurre a la hora de comer pescado crudo en el embarazo, lo cierto es que la carne también es un alimento que no está exento de riesgos durante la gestación, por lo que deben mantenerse igualmente determinadas precauciones no solo a la hora de prepararlo y consumirlo, sino también incluso a la hora de manipularlo […]

Como ocurre a la hora de comer pescado crudo en el embarazo, lo cierto es que la carne también es un alimento que no está exento de riesgos durante la gestación, por lo que deben mantenerse igualmente determinadas precauciones no solo a la hora de prepararlo y consumirlo, sino también incluso a la hora de manipularlo en la cocina.

Comer carne segura en la gestación

Y es que mientras que el pescado contaminado -y congelado a una temperatura inferior de la recomendada o mal cocinado- puede transmitir anisakis (un gusano parasitario causante de reacciones alérgicas graves y anisakiasis), la carne puede también transmitir una amplia variedad de parásitos y otros microorganismos nocivos para nuestra salud, como podría ser el caso de Salmonella, E. Coli, Campylobacter o Toxoplasma gondii.

Y en el caso particular de la carne no solo es aconsejable, como veremos, evitar algunos tipos de carne, sino también asegurarnos del estado que tiene antes de comprarla comprobando su calidad, y mantener ciertas precauciones a la hora tanto de prepararla como de cocinarla.

¿Qué tener en cuenta a la hora de comprar la carne?

Si vas a comprar la carne en la carnicería es conveniente fijarte siempre en su estado. Lo normal en la mayoría de los casos es que la carne que siempre encuentres en este tipo de establecimientos sea fresca y se encuentre, por tanto, en perfecto estado, ya que deben pasar los debidos controles sanitarios para su correcta puesta a la venta.

Si la vas a adquirir en el supermercado, y se trata por ejemplo de carne procesada, se recomienda analizar su etiquetado para asegurarnos de que la carne ha sido obtenida a partir de animales que han nacido, han sido criados y han sido sacrificados en nuestro país. Esto nos aportará un extra de tranquilidad, ya que al ser una carne más fresca será por tanto mucho más segura.

También debemos vigilar su calidad. Por ejemplo, si ha soltado mucha cantidad de agua en la bandeja donde la carne ha sido envasada. Si es así, lo más recomendable es evitar aquellos envases que contengan mucha agua.

Consejos útiles a la hora de preparar la carne en casa

Especialmente si vas a preparar tú misma la carne debes mantener ciertas precauciones en la cocina:

  • Mantén una correcta higiene de las manos. Lávate las manos siempre con agua caliente y jabón antes de manipular la carne cruda, y sobre todo después de haberlo hecho.
  • Cuidado con el resto de alimentos. Evita que la carne entre en contacto con el resto de alimentos que también estés cocinando, especialmente cuando aún se encuentra cruda (una vez cocinada, por ejemplo en la preparación, no habría problemas).
  • Limpia bien la tabla de cortar. Una vez cortada evita volver a colocar la carne cruda o poco cocinada en la tabla de la cocina. Si es así, es conveniente que una vez manipulada y cortada la laves y la limpies bien, en especial si vas a volver a utilizarla para cortar o trocear otros alimentos (como las verduras). Si por ejemplo vas a volver a cortar la carne después de haberla cocinado debes igualmente lavar la tabla de cortar. Esto es debido a que los supuestos patógenos que tenía la carne continuarán estando en la tabla, por lo que el trozo de carne cocinado volverá a contaminarse, aumentando el riesgo de contagio.
  • Consejos de congelación. 
  • Si no la vas a consumir aún, consejos de conservación. 

Cuidados a la hora de cocinarla

A la hora de cocinar la carne de res y de pollo es conveniente hacerlo a temperaturas adecuadas, y durante el tiempo suficiente como para que la carne, en su interior, alcance temperaturas consideradas como seguras.

Por ejemplo, se aconseja cocinar las diferentes carnes a las siguientes temperaturas:

  • Carne de res: Cocina la carne para asar o los bistecs de res, cerdo, ternera o cordero a una temperatura mínima de 63 ºC, con un tiempo de reposo de al menos 3 minutos. En el caso de las chuletas se aconseja hacerlo a una temperatura mínima de 71 ºC.
  • Carne de res molida: Se aconseja cocinar la carne de vaca, ternera, cordero y cerdo molida a una temperatura mínima de 71 ºC, y la carne molida de pollo a 74 ºC.
  • Carne de pollo: Si vas a cocinar el pollo entero se aconseja hacerlo a una temperatura mínima de 74 ºC. En caso de que sean pechugas de pollo, hacerlo a al menos 74 ºC.

¿Y cómo asegurarte de que se cumplen las recomendaciones de seguridad respecto a la temperatura mínima? Puedes utilizar un termómetro de cocina para alimentos, para así tomar la temperatura interna de éstos. Eso sí, el termómetro debe estar siempre limpio.

Cocinar la carne en el embarazo de forma segura

Consejos a la hora de comer la carne si estás embarazada

No solo debes mantener cierta precaución cuando manipulas y cocinas la carne. También debes tener cuidado cuando la consumes. Es fundamental asegurarte de que la carne ha sido bien cocinada, ya sea a la plancha o a la sartén. De no ser así, algunas partes o trozos pueden estar aún crudos.

Si el trozo que te vayas a comer posee en los puntos más gruesos algo de sangre, tiene una mancha rosada, o al cortar por el centro observas manchas de sangre o una parte más rosada, significará que no ha sido del todo cocinada.  Lo aconsejable entonces es volverla a cocinar un poco más.

Como vemos, la seguridad alimentaria es fundamental en cualquier momento de la vida, pero aún más durante la gestación, en la que cualquier tipo de intoxicación alimentaria puede convertirse en un serio -y grave- problema de salud.

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