Sintomas comunes de la toxoplasmosis
Embarazo

Toxoplasmosis y embarazo: todo lo que debes saber

La toxoplasmosis es una infección causada por un parásito conocido con el nombre de Toxoplasma gondii, el cual puede afectar al bebé en crecimiento durante el embarazo. En mujeres no embarazadas no suelen presentar síntomas cuando surge alguna infección, y cuando aparecen, estos síntomas suelen ser similares a los de una gripe.

Toxoplasmosis

Es más, muchas personas nunca sabrían que lo han tenido. No obstante, también es posible experimentar una enfermedad a más largo plazo.

Aunque, como vemos, normalmente la toxoplasmosis causa una enfermedad leve en personas con sistemas inmunitarios saludables, lo cierto es que cuando la infección se produce durante el embarazo puede dañar al bebé.

Se suele asociar a los gatos con la toxoplasmosis. Y con razón, probablemente porque la infección proviene del contacto directo con las heces infectadas de un gato, el único animal que puede tener heces infectadas. Pero a diferencia de lo que erróneamente se piensa, no puedes contraer la toxoplasmosis por el mero hecho de tener un gato como mascota, o cuando lo acaricias.

En los mininos, el contagio se produce probablemente tras haber comido aves, ratones u otras carnes crudas infectadas con el parásito. Luego, el gato puede evacuar heces infectadas durante un periodo aproximado de 14 días. Y el contagio en humanos solo se produce si tocas esas heces infectadas (por ejemplo, durante la higiene y limpieza de la bandeja típica de los gatos, o gatera) y luego te llevas las manos a la boca.

Así, si has tenido gatos durante algún tiempo es posible que ya hayas estado expuesto a la toxoplasmosis, desarrollando inmunidad contra ella.

De hecho,  ¿sabías que también es posible encontrar este parásito en la leche de cabra sin pasteurizar o en la carne?.

Los efectos de la toxoplasmosis en el embarazo

Es cierto que la toxoplasmosis no suele causar ningún síntoma en la mayoría de las ocasiones. Por lo que, en muchos casos, la persona no se da cuenta en realidad de que ha contraído la infección. Por tanto, cuando la infección se produce en cualquier etapa de la vida, en su gran mayoría no causa problemas, salvo la inflamación de los ganglios linfáticos, algo de fiebre y otros síntomas similares a los de la gripe. A menos, claro está, que la persona infectada tenga algún problema en su sistema inmunológico.

Sintomas comunes de la toxoplasmosis

Pero si la infección se produce durante la gestación entonces sí nos enfrentamos ante un serio problema. El daño que ésta puede causar dependerá del momento del embarazo en el que se ha producido la infección.

Por ejemplo, si contraes la enfermedad por primera vez durante el embarazo esto no significa que necesariamente tu bebé se vaya a infectar, aunque la exposición a este parásito antes o durante el embarazo puede causar la infección del bebé. A pesar de ello, se estima que solo 4 de cada 10 de estas infecciones terminan pasando al bebé.

De acuerdo a la Organization of Teratology Information Services (OTIS), cuando la embarazada se infecta de toxoplasmosis entre las semanas 10 y 24 de embarazo, el riesgo de que se presenten problemas graves en el recién nacido es de aproximadamente un 5-6 por ciento.

Entre los efectos que habitualmente ocurren, podemos mencionar: parto prematuro, bajo peso al nacer, fiebre, ictericia, anomalías de la retina, retraso mental, tamaño anormal de la cabeza, presencia de calcificaciones en el cerebro y convulsiones.

Si el contagio se produce durante el tercer trimestre de embarazo, aumentan las posibilidades de que el bebé también se infecte. No obstante, el riesgo de que surjan daños disminuye enormemente, puesto que la mayor parte del desarrollo del pequeño ya ha ocurrido.

¿Cómo prevenir la toxoplasmosis?

Existen algunos consejos útiles que te pueden ayudar a la hora de prevenir la toxoplasmosis durante el embarazo, tanto si tienes gatos como si no (recuerda que los gatos no son la única fuente de contagio, a pesar de ser el transmisor directo):

  • Evita la exposición directa con las heces de los gatos. Es mucho más recomendable que cualquier otra persona limpie las bandejas de los mininos durante toda la gestación (por ejemplo, tu pareja o un familiar).
  • Si aún así has tenido que limpiar por ti misma las bandejas de heces de los gatos, has estado en contacto con el minino o has manipulado carne cruda, debes lavarte bien las manos.
  • Mantén una higiene adecuada al manipular la carne en la cocina. Y cocínala a fondo, evitando trozos de carne que no estén bien hechos.
  • Si comes fuera de casa es conveniente que, al comer carne, pidas que siempre la cocinen bien (por ejemplo, que esté «bien hecha»).

Carne cruda

Durante el embarazo es posible que te realicen pruebas de detección de inmunidad contra la toxoplasmosis. Por ejemplo, mediante un sencillo análisis de sangre es posible determinar si has estado expuesta o no.

En caso de que exista toxoplasmosis durante el embarazo, tu médico te administrará un tratamiento a base de antibióticos durante varios meses. De esta forma, se conseguirá reducir el riesgo de daño severo para el bebé.

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