¿Si estoy embarazada debo quitar los gatos? Por qué no debes alarmarte

Desde hace bastante tiempo se tiene la idea, en cierto sentido equivocada, de que tener gatos en casa como mascota es "peligroso" durante el embarazo, ya sea para la futura mamá o para el bebé (o en definitiva, para ambos). Así, cuando una mujer que tiene mininos en su casa se queda embarazada, de repente […]

Desde hace bastante tiempo se tiene la idea, en cierto sentido equivocada, de que tener gatos en casa como mascota es «peligroso» durante el embarazo, ya sea para la futura mamá o para el bebé (o en definitiva, para ambos). Así, cuando una mujer que tiene mininos en su casa se queda embarazada, de repente muchos de sus familiares -y amigos- dirigen la mirada hacia el minino. «¿Qué vas a hacer con él?», le preguntan. «¿Cuándo vas a quitar al gato?», le exhortan.

Embarazada y gatos

Y si la embarazada y/o su pareja no tienen la información necesaria sobre ello, probablemente acaben haciéndolo, a pesar de que el pobre animal no tiene ninguna culpa… Por desgracia, si así fuera no sería el primer caso que escucho…

Es bastante posible que todo el temor existente entre los mininos y el embarazo sea debido a la toxoplasmosis, una enfermedad verdaderamente temida durante la gestación, especialmente por parte de las embarazadas que tienen mininos en casa, y no saben en realidad en qué consiste la enfermedad, y sobre todo, de qué forma se puede producir el contagio.

La toxoplasmosis es una infección causada por un parásito llamado Toxoplasma gondii, el cual es tan, tan pequeño que no puede verse a simple vista. Cuando se produce la infección, y la persona tiene un sistema inmunológico saludable, por lo general causa síntomas tan débiles y poco específicos que pueden ser confundido incluso con una especie de ‘amago’ de gripe.

La relación que existe entre el gato, la toxoplasmosis y el embarazo se debe probablemente a que estos animales son los principales huéspedes del parásito, de manera que los huevos de la toxoplasma gondii llegarán al medio ambiente a través de sus heces.

Luego, tras madurar durante 1 a 5 días, se volverán contagiosos para las personas u otros animales. Por lo que al tocar las heces de los gatos (algo que puede ocurrir de forma desafortunada mientras limpias la bandeja del minimo, también conocida popularmente como gatera), puedes contraer la infección si luego no te lavas bien las manos.

Embarazo y gatos

Pero, ¿sabías que, en realidad, las heces de los gatos no son la única fuente de infección? Por ejemplo, los seres humanos pueden contraer el parásito si:

  • Comen frutas y verduras sin lavar, las cuales han sido cultivadas en tierra contaminada con el parásito.
  • Beber agua no tratada, la cual a su vez se encuentra contaminada por la presencia de huevos maduros.
  • Comer carne cruda que contenga quistes. La infección se puede producir también si, además, la carne cruda ha sido mal cocinada.
  • Tocarse la boca o comer algo con las manos sin habérnoslas lavado debidamente después de manipular arena o tierra que contenga los huevos maduros del parásito.

Por tanto, en realidad, en poquísimos casos la toxoplasmosis se contrae a través de los animales, y en particular de los gatos.

Y es que como ya me explicó en su momento la veterinaria (sí, tengo 4 gatos, y además también 2 hijas), «para que se produzca el contagio por toxoplasmosis debes tocar las heces del gato con las manos, y luego, sin habértelas lavado, acabar pasándotelas por la boca. Pero, además, el gato debe haberse contagiado de la enfermedad entre 1 a 3 semanas antes, ya que después de este tiempo es cuando se arrojan los huevos a través de las heces».

En definitiva, es bastante más probable que la infección tenga lugar por comer carne cruda o poco hecha, o por consumir frutas y verduras sin lavar, que a través de las heces de un gato.

¿Si estoy embarazada debo quitar los gatos? Por qué no debes alarmarte
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