Sopa de sobre y embarazo
Embarazo

¿Las embarazadas pueden comer sal? ¿Es seguro?

El sodio tiene una mala reputación, a pesar de ser un elemento químico indispensable para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Entre otras importantes funciones, ayuda a regular los niveles de líquidos, de pH y la temperatura. Por tanto, sin la debida cantidad de sodio, nuestros músculos, nervios y órganos no funcionarían como deberían.

Consumo de sal en el embarazo

Durante el embarazo, como probablemente sabrás, el volumen tanto de sangre como de otros líquidos aumenta, y el sodio ayuda a la hora de mantenerlo todo en un correcto equilibrio.

Además de esto, el yodo, que se agrega habitualmente a algunas sales de mesa (como es el caso de la conocida como «sal yodada»), es otro de los minerales fundamentales para el desarrollo del cerebro y del sistema nervioso del bebé.

Si bien es cierto que la deficiencia de yodo es realmente rara, lo cierto es que un déficit de este mineral durante el embarazo puede causar la muerte del feto, aborto involuntario o un desarrollo cerebral anormal, que resulta en ciertas discapacidades intelectuales.

¿Las embarazadas pueden consumir sal a lo largo del embarazo? ¿Cuánta sal está bien?

Mientras que no esté contraindicado, por ejemplo ante la presencia de una presión arterial elevada, lo cierto es que durante la gestación es perfectamente posible consumir sal. Siempre y cuando, claro está, sea en cantidades normales y nunca excesivas.

La recomendación dietética actual es de aproximadamente una cucharadita de sal por día, lo que equivaldría a cerca de seis gramos de sal, o menos de 2,300 mg de sodio. Incluso durante la gestación, se aplica la misma recomendación. A no ser que exista hipertensión arterial, cuando se aconseja no superar los 1,500 mg por día.

Pero lo cierto es que encontramos sodio en todo tipo de alimentos preparados, lo que se traduce en que en realidad consumimos más sodio del necesario (y del que deberíamos). De hecho, se estima que cada día la mayoría de las mujeres consumen alrededor de 3.000 mg de sodio al día, mientras que los hombres ingieren alrededor de 4.000 mg.

Sal añadida en el embarazo

¿Por qué demasiada cantidad de sodio es un problema?

Incluso antes de quedarte embarazada, es probable que si en algún momento anterior comieras una comida super salada, ya hayas sentido los efectos secundarios del exceso de sodio.

De ser así, esta sensación se debe a toda el agua adicional que nuestro cuerpo necesita con el fin de eliminar el exceso de sodio del organismo. Si tenemos en cuenta que la hinchazón de las piernas, manos, cara, tobillos y pies (edema) ya es de por sí común en la gestación, cuando se consume demasiado sodio la hinchazón tiende a ser aún mayor.

Pero más allá de la hinchazón y el malestar, el exceso de sodio puede causar problemas graves de salud, especialmente durante el embarazo. Por ejemplo, un consumo regular excesivo de sodio hace que tu cuerpo retenga demasiada agua, lo que a su vez aumenta la presión del bombeo de la sangre a través de las venas y arterias.

Como consecuencia de esto, tu cuerpo se ve «obligado» a trabajar más duro de lo que en realidad debería, lo que terminará ocasionando una elevación de la presión arterial, que puede causar: accidente cerebrovascular, insuficiencia cardíaca o insuficiencia renal.

En qué alimentos podrías encontrar un exceso de sal

Si te preguntamos por los alimentos que consideras que probablemente tienen un exceso de sal, es bastante posible que te vengan a la cabeza alimentos como las patatas fritas, sopas enlatadas o productos congelados. Pero, ¿sabías que también existen alimentos insospechados donde podrías encontrar un exceso de sodio en su composición?:

  • Pan. Una rebanada de pan blanco puede contener cerca de 145 mg de sodio. Si tenemos en cuenta que posiblemente consumas más de una al día, debes tener en cuenta que este sodio se acumula en el organismo.
  • Cereales. Los cereales de desayuno, además de contener una excesiva cantidad de azúcares, también pueden tener mucha sal entre sus ingredientes. Pongamos como ejemplo los típicos cereales de maíz, aparentemente considerados como saludables. Una sola taza aporta 200 mg de sodio.
  • Condimentos. Podría ser el caso de condimentos impensables como el kétchup o la salsa de soja, o incluso aderezos para ensalada tan populares como la salsa César.
  • Bebidas dulces. Quizá te sorprenda descubrir que bebidas aparentemente dulces, tremendamente cargadas de azúcar, también contengan bastante sodio. Por ejemplo, algunas bebidas energéticas enlatadas pueden llegar a tener más de 170 mg de sodio. Y algunas bebidas deportivas pueden aportar más de 220 mg de sodio.

Sopa de sobre y embarazo

Las mejores fuentes de sodio

Teniendo en cuenta que un consumo no excesivo de sal en la dieta de la embarazada no tiene por qué estar contraindicado, es cierto que a la hora de aportar sodio a nuestro organismo, lo más adecuado es tratar siempre de escoger las mejores fuentes.

Encontramos sodio en la mayoría de los alimentos, por lo que lo más adecuado es tratar de seguir una dieta saludable y variada. Y es que aportarás sodio a tu cuerpo de forma adecuada si consumes verduras, hortalizas, granos enteros, leche, huevos, yogur natural, pollo, pescado, frutos secos y también fruta.

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